jueves, 22 de diciembre de 2011

Amos, Dominantes y otros



Amo
El Amo es el Dominante que ha reconocido y aceptado su natural dominancia y el hecho de que disfruta de ejercer autoridad sobre la persona sumis@, habiendo llegado al punto de comprender — a diferencia del Dominante — que lo único que lo satisfará plenamente será establecer una relación de convivencia constante (24/7) con una Esclava dada. Si bien — estrictamente hablando — el titulo de “Amo” sólo corresponde a aquél que posee una Esclava, a menudo se usa también para quienes tuvieron una (y la perdieron por algún motivo) y hasta a aquellos que están recién preparándose para tener una.
No sólo se dedica a mandar sobre su posesión, sino que también se preocupa de ella, la cuida, la mima incluso, la embellece, la consolida y la hace avanzar por su propio camino, camino que él recorre a su lado sufriendo como ella los altibajos en la relación, llevándose las alegrías, y apenándose cuando corresponde. Es el que además de recibir la entrega de la sumisa, la dirige y domina incluso en aspectos fuera del mundo Bdsm, igual puede dirigir su comida, que sus orgasmos, se preocupa de que sea eficiente en su trabajo, de que no sólo avance como sumisa, sino también como persona, de su cultura, de su físico, de su mente y de su personalidad.
Normalmente han llegado a este mundo Bdsm con la necesidad de cubrir unos sentimientos que tiene intrínsecos de controlar, de dirigir, y se encuentra mal cuando no lo hace. Confía plenamente en su sumisa, siente con ella y sabe de sus pensamientos y sensaciones. Puede tener varias sumisas y las cuida casi por igual. Su postura ante los demás suele ser natural, no precisa demostrar nada ante nadie pues cubre sus sentimientos y sensaciones con su forma de ser. Sus técnicas suelen tener más de pasión que de técnica, hace lo que siente, estudia lo que le gusta y, aunque conoce varias prácticas, normalmente sólo aplica aquellas que le satisfacen. Demuestra sus sentimientos sin rubor, su sumisa sabe de cada una de sus sensaciones y se preocupan por ellas. No le avergüenza mostrar sus debilidades, son parte de él y su sumisa le acepta tal y como es. Se preocupa mucho por sus sentimientos y el de su sumisa sin importarle excesivamente el exterior. El “qué dirán” le trae al pairo, tiene claro quién es, cómo es y cómo lo quiere.
Amos En Grupo
A menudo, los Amos tienden a agruparse — a veces informalmente, a veces creando Sociedades de D&S — y, en estos casos, es común que exhiban a sus Esclavas y las compartan con los otros Amos de su Grupo. El estar en un Grupo así ayuda mucho al desarrollo de los Miembros, siendo especialmente útil para aquéllos que aún no tienen una Esclava propia.
Amo Con Una Esclava
Esta es la situación más común para un Amo. La Relación Amo/Esclava (si no está contaminada con S&M) se asemeja muy precisamente a los viejos conceptos tradicionales del Matrimonio, en que el esposo era la Autoridad indiscutible y la esposa le pertenecía a él. En esta situación, la Esclava es tanto la Sirvienta (para todas las necesidades del Amo, incluyendo las sexuales) como la Mascota (para el placer de su Dueño).
Amo Con Varias Esclavas
Desgraciadamente, esta situación se está volviendo cada vez menos común. La Relación Amo/Esclava, en este caso, se asemeja a los mucho más viejos conceptos de la antigüedad al respecto de la Familia (o la “Casa”, como se le llamaba), en que el Señor de la Casa era la Autoridad absoluta y podía tener tantas esposas, concubinas y sirvientas como pudiera sostener. En esta situación, a cada una de las Esclavas se le puede asignar una función distinta, si bien lo común es que compartan las funciones entre todas (generalmente en base a turnos), en cuyo caso se les suele llamar “Esclavas-Hermanas”.
Amo-Entrenador
El Amo-Entrenador (o Entrenador De Esclavas) es un Amo que — a través de su preparación y experiencia — ha desarrollado las habilidades necesaria para enseñar y entrenar a las Sumisas sin preparación que quieren llegar a ser Esclavas... y para domar y domesticar a las Esclavas que no se comportan debidamente. Así como el ser un buen jinete no lo hace a uno un buen domador de caballos, igualmente, no todos los Amos son buenos Entrenadores De Esclavas.
Dominante
El Dominante es el varón que ha reconocido y aceptado su natural dominancia y el hecho de que disfruta de ejercer autoridad sobre la hembra. Sin embargo, el Dominante — a diferencia del Amo — no desea establecer una relación de convivencia constante (24 horas al día, 7 días por semana, lo que usualmente se llama “24/7”) con una Sumisa dada, sino que tiene encuentros — a veces con periodicidad fija, a veces cuando se presenta la oportunidad — con una o más Sumisas (que, a menudo, suelen ser siempre las mismas). En estos encuentros (usualmente llamados “escenas”) él juega, por un tiempo dado, Juegos De D&S — que casi siempre incluyen el componente sexual — bajo reglas y restricciones previamente acordadas, después de lo cual cada uno se va por su lado para volver a su vida común (lo que suele llamarse “vainilla”).
Dominante Libre
Este es un Dominante que no acepta compromisos, limitándose a encuentros (“escenas”) con las Sumisas de su agrado que llega a conocer, pero sin llegar a nada concreto con ninguna; aun más... a pesar de que puede encontrarse con la mismo Sumisa por varias sesiones, usualmente tomará distancia si ve que las escenas están desarrollándose como una relación. Este “dominante” — a nuestro modo de ver — no es propiamente tal, sino tan sólo un niño jugando Juegos de Roles sin arriesgarse en lo más mínimo. El desarrollo usual de estos Dominantes Libres es mantenerse como tales mientras pueden, sin llegar nunca a nada más.
Intercambiables
Los “intercambiables” (en inglés: “switches”) son varones que a veces asumen el rol dominante... y a veces toman el de sumisos (NOTA: El término también se aplica a hembras, pero de ellas hablamos en la Página de Sumisas). El intercambiable no es realmente un Dominante, sino — más aun que el Dominante Libre — es alguien que juega Juegos de Roles sin comprometerse, usualmente oscilando entre una actitud vergonzosamente servil en su rol “sumiso” y una brutalidad desatada en el rol de “dominante”. El intercambiable puede fácilmente — y a menudo — transformarse en sumiso a tiempo completo, especialmente cuando la edad reduce sus posibilidades de conquista.
Dominante Mujeriego
Este es el nombre que damos (a falta de otro mejor) al Dominante que mantiene el contacto con varias Sumisas a la vez, teniendo encuentros (“escenas”) con una u otra según le apetezca o se dé la ocasión, pero sin llegar al compromiso formal con ninguna. En muchos casos, las Sumisas saben de la existencia de otras, y pueden llegar a conocerlas o hasta a compartir una sesión con ellas, pero el Dominante — que, en estos casos, siempre insiste en el título de “Amo” — mantiene su distancia, a menudo dando alguna excusa para no comprometerse. Muy a menudo, este es un Dominante viajero que tiene una Sumisa en cada parada, pero puede también ser alguien local con Sumisas en distintas áreas de la ciudad. En realidad, la conducta de este “dominante” — que jamás asume responsabilidad alguna, ni le importan realmente sus Sumisas — no es más que la actitud del “niño malcriado” que usa sus juguetes hasta que se le malogran y, cuando eso ocurre, los descarta y busca juguetes nuevos. El desarrollo usual de estos Dominantes — que muy a menudo son hombres casados buscando aventuras fuera de casa (donde la dominante es la esposa) — es aferrarse a su situación tanto como sea posible y, luego, limitarse a “contar sus hazañas” a los amigotes.
Pseudo-Amo
Este es el nombre que damos (a falta de otro mejor) al Dominante que acepta — incluso de modo formal y explícito — a una Sumisa dada... pero sin asumir la responsabilidad de velar plenamente por ella, ni dejar atrás su vida de “vainilla” y, obviamente, no recibiéndola en su casa. Esta actitud de ir — a la vez — en direcciones opuestas, lo fuerza a vivir una “doble vida” (usualmente ocultando la una de la otra, con el estrés correspondiente). Este tipo de Dominante se llena la boca de excusas para justificarse y demasiado a menudo decide abandonar sus Sueños de Amo y “bajar a la realidad” (lo cual es sólo otra frase para no ver lo que deja atrás).
Macarra
Dominante que basa su dominación en el aspecto sexual casi íntegramente, no le preocupa para nada su sumisa mas que por el uso que pueda darle, puede explotarla, no sólo en el terreno sexual, sino de mil y una forma y cuando esta sumisa deja de serle interesante, por no darle los “beneficios” que espera de ella, la tira como papel usado. Suele tener posturas muy altaneras, incluso déspotas con otros Dominantes, recordad que tiene que demostrar siempre que es tan bueno y tan insensible que nada le afecta, que él está de vuelta de todo, ha vivido todo, y es él el que decide. Ha llegado por mil razones a este mundo Bdsm y se encuentra a gusto en él, ya que le reporta beneficios, no sólo personales, sino también económicos. Controla a su sumisa, pues desconfía de ella y de las influencias exteriores, no sea que le “abran los ojos”. Cuando deja de interesarle la sumisa, cualquier excusa es buena para abandonarla. Suele ocurrir cuando ve que otra sumisa es más productiva. Puede tener varias y crear rivalidad entre ellas a efectos de que produzcan cada vez más. Su postura ante los demás es demostrar continuamente lo bien que domina, lo bueno que es y su actitud es siempre un escaparate para posibles sumisas futuras. Su técnica está muy estudiada, precisa de conocer para demostrar que es bueno, para no quedar nunca por debajo de nadie. Conoce y pule todo tipo de técnicas, y las pone en práctica según sus intereses. Nunca refleja sus sentimientos, él está por encima de todo eso. Nunca tiene debilidades, no puede permitírselas, ni ante sus sumisas ni ante nadie. Le preocupa su reputación y procura que los demás siempre hablen bien de él ya que con ello aumenta su prestigio y tanto sus sumisas actuales como las futuras, le son más asequibles. No permite nunca que se hable mal de él, ni por una antigua propiedad ni por nadie.
Receptor de Entrega
Dominante que prácticamente no domina, que recibe la entrega de la sumisa. Es un “Amo dócil”, ya que cuando la sumisa le viene de cara todo son alegrías y cuando no le viene no le preocupa. Su actitud parece ser distante cuando la sumisa se le entrega y puede llegar a ser rastrera cuando ella se va. Intenta por todos los medios que no se vaya, incluso rebajándose a niveles imposibles. Suele aprovecharse de la necesidad de entrega de la sumisa para desarrollar su labor. Llegó a este mundo Bdsm por el morbo que da la sensación de dominación y el poder que se tiene sobre otros, pero él realmente no siente cuando domina, sino que aprecia la entrega. Hace pocos planes, no confía en poderlos llevar a cabo, y no tiene la confianza en la sumisa que posee el que domina, desconfía de ella y precisa controlarla continuamente para que no se le escape. Puede tener varias sumisas pero siempre que no le den excesivo trabajo. Su actitud suele ser muy estudiada, mira a los demás y ve la postura que les funciona y él la pone en práctica. Sus prácticas suelen ser “de libro”, precisa conocer y saber, para no quedarse atrás. Así su postura siempre está a la “última” y sus técnicas son perfectas, estudia las que sus sumisas prefieren y se hace experto en ellas, a efectos de tenerlas atrapadas con sus propios gustos. En el fondo es la sumisa quien rige la relación. Sus sentimientos sólo los deja entrever si la cosa no funciona, para que la sumisa siga entregándose. Sus debilidades se conocen a través de la relación pero él no las muestra, engaña a sus sumisas culpando al resto del mundo de sus mismas debilidades. Precisa de tener una buena reputación, con ello tiene más posibles candidatas. Se le entregan porque dicen que es bueno.
FUENTE: http://lovechains.org/i/f250300c.htm

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